
En 2019, Mack Brayan Puentes Nuviola tenía solo 13 años pero compensaba lo corto de su palmarés con unos deseos enormes de convertirse en pelotero profesional. Al fin y al cabo, el nacido en el municipio habanero de Arroyo Naranjo el 1 de septiembre de 2005, a esas alturas ya llevaba más de media vida sobre el diamante.
El arroyense comenzó a jugar béisbol en un terreno de la localidad de Managua. Primero practicaba con su abuelo y luego se pulió con los profes. Después de jugar con un equipo de su pueblo, en la categoría de 7-8 ascendió a la escuadra municipal y para el 9-10 se cambió a Boyeros, donde estuvo hasta la categoría 13-14, nos contó este joven cuyos ídolos de entonces eran dos Vladimir: el estelar avileño de apellido García, y el vueltabajero Gutiérrez, quien jugaría en Grandes Ligas con Cincinnati y Miami.
“En mis inicios, quedé campeón en la 11-12 con La Habana y para la 13-14, hice el equipo como primer pitcher y tercer bate. Jugamos la primera fase y nos fue muy bien, pero antes de comenzar la segunda parte del campeonato, decidí irme para Dominicana. Al final, aquel equipo salió campeón y siento orgullo de haberlos ayudado en su camino”, reveló Brayan en exclusiva para Cubalite.
“Yo tenía el sueño de ser jugador profesional y tener un mejor desarrollo con las condiciones que me ofrecía Dominicana. La idea era crecer lo suficiente para poder competir en el béisbol norteamericano”, agregó el lanzador, hijo del otrora pitcher de Metropolitanos, Bárbaro Puentes.
Brayan describe su experiencia en el país quisqueyano como “dura, pero a la vez llena de aprendizajes”. Durante varios años vivió entrenando hasta seis veces a la semana con el objetivo de firmar con una organización de MLB.
“Los jugadores pasan trabajo en las academias, hay agentes que no te representan bien y te complican tu carrera. Pero, a pesar de ello, uno se levanta temprano todos los días con las mismas ganas. Es una vida agotadora y sacrificada que requiere de mucho tiempo hasta que los jugadores consiguen su contrato.
“Allá aprendí lo que era ser un profesional y asumir la responsabilidad del nivel de entrenamiento que exigía eso. También aprendí sobre lo importante de elegir el momento correcto para irte a Dominicana a empezar esa vida. Hay muchos jugadores que se desesperan y se van antes de tiempo, sin saber que aquí en Cuba pueden crecer bastante antes de dar ese salto”, explicó el joven que por estos días entrena en el Estadio Latinoamericano.
Durante su etapa fuera del país, este lanzador zurdo se preparó con varios ex ligamayoristas y amplió su repertorio para localizar la pelota en puntos específicos que le permitieran sacar outs a sus rivales.
“A los prospectos que van para Dominicana les diría que no se apresuren, que se tomen el tiempo justo para tomar su decisión. Además, les aconsejo que traten de hacer sus números en su país y tengan una base que los respalde cuando salgan. Por ejemplo, haber estado en algún equipo Cuba siempre ayuda al jugador a la hora de firmar.
“Por otra parte, puedo decirles que no se enfoquen solamente en República Dominicana, pues hay otros lugares como México, donde pueden crecer mucho y conseguir el objetivo de un contrato con clubes de MLB. Se puede firmar en cualquier país, lo que hay es que tener dedicación”, agregó Puentes.
Brayan decidió regresar a Cuba a finales de 2025. Habló con su familia y ellos lo apoyaron en la idea de venir para sumarse al nacional sub-23 y luego tratar de hacer el equipo de la Serie Nacional.
Llegó el 29 de enero del presente año y estuvo entrenando con el sub-23, aunque al final no pudo disputarlo debido a que el torneo fue cancelado. A pesar de ese primer revés, se mantuvo en las prácticas hasta que recibió la llamada para sumarse a la preselección de Industriales.
Recién cumplidos los 21 años, Puentes es uno de los candidatos a integrar el conjunto que, de nuevo bajo las órdenes de Guillermo Carmona, defenderán la camiseta azul en la 65 Serie Nacional de Béisbol.
En una suerte de diagnóstico personal, Brayan considera que debe seguir trabajando en el dominio de las mecánicas de lanzar como una forma de ganar velocidad y también poder soltar la bola en el momento justo para que siempre caiga en una zona efectiva.
En su tiempo con la preselección capitalina, ha sentido que en los entrenamientos hay una buena organización y la mentalidad correcta para tratar de hacer una buena temporada. Por parte de sus coaches de pitcheo, José Elosegui y Reinier Madruga, ha dicho sentirse a gusto y honrado de poder prepararse a la vera de dos referentes en toda la Isla.
Con poco más de un mes hasta el 4 de octubre, fecha en que iniciará la próxima serie, Puentes tiene mucho que mostrarle al cuerpo técnico de los Leones, aunque tiene fe en poder demostrar de lo que es capaz desde la lomita.
“Las posibilidades son escasas, pero hay que saber aprovecharlas. Este será mi primer año tratando de estar en la Serie Nacional y, casualmente, han reducido las nóminas a 32 peloteros, lo cual ‘apretó’ un poco más todo. No obstante, confío en mi potencial como lanzador y sé que tengo las herramientas y la capacidad para hacer el equipo”, expresó Brayan a Cubalite mientras alternaba entre descanso y preparación en medio del sofocante calor del verano isleño.
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