Cuba en la sangre: dos hermanos compiten por Kosovo en Campeonato de Europa… y la historia detrás sorprende

4 min


0
Bryan Ibáñez. Foto cortesía de su padre, Ciro Ibáñez.

Hacia finales de los años 70 del siglo pasado, Cuba empezó a convertirse en una potencia mundial en la halterofilia. Entre los nombres que destacaron por aquellos años podemos citar a Roberto Urrutia y Daniel Núñez. Pero por esa época también sobresalió Ciro Ibáñez, un hombre que, actualmente, lleva varias décadas promoviendo el levantamiento de pesas en Norteamérica y Europa.

Hoy, 40 años después de irse de Cuba y residir entre Canadá, Francia y España, él está disfrutando del sueño deportivo que viven sus dos hijos menores.

Los Ibáñez más jóvenes: Bryan, de 19 años, y Emily (15), han seguido los pasos de su padre y su madre, Abigail Guerrero, también halterista y 12 veces campeona española. Lo curioso es que, después de muchas vicisitudes, los chicos no representarán al país de ninguno de sus antecesores, sino a otro bastante inesperado.

Tanto Emily como Brayan, ambos medallistas mundiales juveniles, competirán por Kosovo, una nación que, según declaró su padre a Cubalite, “ha puesto todas las condiciones posibles para que estos atletas puedan triunfar a nivel mundial”.

“La federación de Kosovo nos propuso que los niños pudieran competir por allí y nosotros lo analizamos con ellos. La transición fue fácil por parte de Canadá, que nos dio la carta de libertad muy rápido. Luego comenzamos los trámites y, en cuestión de un año, ya tuvieron sus pasaportes y la autorización internacional para que pudieran competir por ese país”, explicó Ciro, quien se mudó hace tres meses a España para ayudar a sus hijos en su preparación.

Luego de tres años sin competir a nivel internacional, Emily y Brayan debutarán bajo la bandera kosovar en el Campeonato Europeo Junior que, del 12 al 19 de octubre, se realiza en el Hotel FAFA de la ciudad albanesa de Durrës.

Ambos jóvenes acapararon muchos titulares durante los últimos años, gracias a sus resultados con Canadá en campeonatos mundiales de categorías formativas.

Brayan empezó a destacar desde el torneo panamericano sub-15 de 2021, que tuvo como sede a la ciudad mexicana de Monterrey. Allí se coronó en arranque y total, y fue plata en envión, además de firmar dos récords que durarían menos de un año.

En junio de 2022, durante el Campeonato Mundial Juvenil de León, México, obtuvo medalla de bronce en los 73 kilogramos y, con solo 15 años y 269, días impuso nuevos récords panamericanos para esas edades, tanto en arranque (132 kg) como en total (288 kg). De esta forma se convirtió en el primer representante de Canadá en subir a un podio en estas instancias.

Emily Ibáñez. Foto cortesía de su padre, Ciro Ibáñez.

Por su parte, Emily también hizo historia al ganar una plata (arranque, 79 kg) y un bronce (total, 177 kg) en los 55 kilogramos del mundial juvenil celebrado en 2023 en Durrës, Albania. Este resultado, con poco más de 12 años, la convirtió en la medallista más joven en la historia de los campeonatos del orbe de halterofilia.

Luego de varios años de representar a Canadá, en 2023 los muchachos decidieron irse a España y competir por ese país a nivel internacional. Sin embargo, allí no encontraron el apoyo necesario de parte de la federación ibérica y, aunque sí lograron disputar eventos locales y nacionales, se vieron privados de hacerlo de forma oficial en certámenes organizados por la Federación Internacional de Halterofilia (IWF, por sus siglas en inglés).

Un papá de élite

Ciro Ibáñez (La Habana, 18 de septiembre de 1959), nació y se crio en el Cerro. Gracias a su amigo Javier González, medallista de bronce mundial en 1973, entró en el equipo nacional y, para el ’78, ya era el más estelar del país en la división de 90 kilos.

Tras un problema con el directivo Marcelino del Frade que le impediría asistir a los Juegos Olímpicos de Moscú ’80, Ibáñez se alejó del deporte y se fue a estudiar y trabajar en la República Democrática Alemana. Poco después de aquellas olimpiadas retornó al Cerro Pelado y pronto su nivel volvió a ser el que todos recordaban.

En 1981 fue campeón en el torneo panamericano de Colorado Springs y el año siguiente se llevó el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe efectuados en La Habana.

Luego del quinto lugar en la cita del orbe del ’83, vino otra gran decepción para él, cuando Cuba decidió no participar en los olímpicos de Los Ángeles ’84.

Ciro, durante su etapa como atleta activo. Foto tomada de su perfil en Facebook.

“Previo a esa Olimpiada, había logrado hacer el récord mundial de envión y me encontraba en una forma buenísima. Desafortunadamente, poco después supimos que Cuba y los países socialistas de Europa no asistirían, noticia que nos dejó muy desilusionados a mí y a mis compañeros”, reveló a Cubalite en una entrevista de 2022.

Aquello hizo que decayeran sus resultados, no por falta de potencia, sino por la obvia carencia de motivación que tenía el atleta por ese entonces. En el ’85 volvió a alejarse de las palanquetas como consecuencia de un nuevo desencuentro con Del Frade y el comisionado nacional, Andrés Gutiérrez. Dos años después vino el momento más importante de su vida hasta ese momento.

“En 1987 clasifiqué para ir a un torneo en Alemania. Luego de conseguir allá una medalla de plata, al regreso hicimos escala en Terranova, Canadá. En el aeropuerto, a la hora de salir hacia Cuba, me metí en la zona de inmigración y solicité asilo político. En ese momento bajaron a la gente del avión, sacaron mis maletas, me quitaron mis medallas y así comencé la andadura fuera de mi tierra”, contó en exclusiva a nuestro medio.

Tras una etapa difícil en sus comienzos fuera de la Isla, Ciro se convirtió en campeón nacional de Canadá en 1993 y 1995, aunque la vida lo llevó a trabajar duro, lejos de las pesas.

Después de mucho esfuerzo, logró llevarse a los dos hijos que había dejado en Cuba y en 1998 se fue a Europa para entrenar al equipo nacional francés. De allí se mudó a Almería, España, donde conoció a su actual esposa, Abigail Guerrero, expesista de nivel olímpico, y de su relación nacieron allá Brayan y Emily.

En 2012, Ciro y su familia regresaron al país de la hoja de arce y se establecieron en la urbe de Montreal, donde trabajaron en el gimnasio Crossfit Guerriers. En ese espacio comenzaron a entrenar a Brayan, Emily y también a Rosalie, hija de Ibáñez nacida en Cuba.

👉Si quieres recibir nuestros artículos de deportes y otros contenidos sobre ese ámbito en tu WhatsApp, únete a este grupo:
👉(Pincha aquí para unirte)

Anuncios
Anuncios
Anuncios

0 Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¡¡¡Contáctanos!!!