Cuando Ted Lasso llegó a Apple TV+ en 2020, muchos quedamos con una sensación a medio camino entre la sorpresa y el placer, luego de conocer la historia de un tipo que, con todo y bigote, repartía lecciones de vida mientras intentaba salvar del descenso a un modesto club londinense de fútbol.
La premisa de este show creado y protagonizado por Jason Sudeikis —junto a Brendan Hunt—, era sencilla: “qué pasaría si un coach de fútbol americano universitario, totalmente inexperto en materia de balompié, fuera contratado como entrenador principal por un club de la Premier League, la liga doméstica más competitiva del mundo”.
Lasso había nacido en 2013 como un rol de corta duración de Sudeikis para NBC Sports, cadena estadounidense que lo usó para promover los partidos de primera división inglesa que empezaría a transmitir por aquel entonces. Ted llegó, en ese entonces, para ser el centro de varios sketches humorísticos en los que explicaba a la gente de su país las reglas del “soccer”, aunque en el fondo él mismo tampoco las entendiera demasiado bien.
Seis años después, la plataforma de streaming decidió unirse a Warner Bros. Television para desarrollar una serie que le sacara todo el potencial a este hilarante sujeto. Bill Lawrence, conocido por su trabajo en Scrubs, se juntó con Sudeikis, Hunt, Joe Kelly y Brett Goldstein, para escribir la que sería una de las mejores comedias de los últimos años.
Tras el estreno, sucedido en agosto de 2020, la gente de la manzana mordida notó de inmediato que tenían una joya entre manos, y solo cinco días después del debut de la serie, anunciaron la renovación para una segunda parte. Meses más tarde, en octubre, nos enteramos de que el éxito había sido tan arrasador que los mandamases de Apple habían dado el “hell, yeah” a una tercera entrega.
En 2023, luego cosechar un Globo de Oro, un Primetime Emmy —y 20 nominaciones—, además de una aparición especial en el videojuego FIFA 23, Ted Lasso y el ficticio Richmond A.F.C. cerraban su vínculo y se despedían de nosotros luego de ganarse nuestro más profundo cariño.
Tras aquel adiós agridulce y algo abierto, en marzo de 2025, Apple anunció que el coach más querido del planeta regresaría al ruedo. En abril último vimos el primer trailer y el 5 de agosto último finalmente retornó el bueno de Lasso, que ya había tenido una breve aparición durante la Copa Mundial de Fútbol de Norteamérica.
«Ted Lasso», el crack detrás de una de las mejores comedias de 2020
Como es lógico, muchos tuvieron dudas sobre si la vuelta a la pantalla de Sudeikis y compañía tendría sentido. Antes habían alargado sin necesidad otras series muy queridas y el público no había quedado satisfecho con el resultado. Sin embargo, con cuatro episodios —de 10— emitidos hasta ahora, queda claro que “revivir” este relato fue la decisión correcta.
En esta cuarta temporada, nos reencontramos con Lasso de vuelta en su Kansas City natal. Han pasado unos años desde su paso por el Richmond y, ahora, el amable bigotón trabaja en una tienda de comestibles a tiempo parcial, mientras intenta ser el mejor padre posible para su hijo Henry (Grant Feely), ya convertido en adolescente.
Aunque Ted vive tranquilamente y no es del todo infeliz, cuando su ex jefa, Rebecca Welton (Hannah Waddingham), la dueña del Richmond, se aparece en su casa junto a sus asociados, Keeley Jones (Juno Temple) y Leslie Higgins (Jeremy Swift), se percibe una nueva llamada a la aventura. El trío de viejos amigos/colegas ha llegado a Kansas con una propuesta: que Ted sea el manager del novel equipo femenino del club, el cual debutará pronto en la segunda división.
Tras algunas tribulaciones, el coach Lasso acepta que su lugar esté en la banda, entrenando a una nueva generación de futbolistas y regresa a Londres, ahora acompañado de Henry y de su ex esposa, Michelle (Andrea Anders). Una vez aterriza de vuelta en su segundo hogar, se encontrará con muchos más retos de los que pensaba.
Sin dudas, la mejor incorporación al elenco de esta cuarta tanda de episodios es Tanya Reynolds como Alice Chilton, la asistente de Ted en el equipo femenil. Su representación de una ex jugadora con aspiraciones de hacer carrera en los banquillos, es el vehículo perfecto para tratar temas de género y representación que llevan años siendo el centro del debate en torno al fútbol para damas.
La dinámica de Alice con Rebecca o el coach Beard (Hunt), es otro factor que ha sido muy bien aprovechado por los guionistas, quienes sacan partido a toda la chicha que ofrecen estos caracteres.
Por otra parte, los escritores rescatan la trama de Roy (Goldstein) y Keeley, con toda la magnífica química que tienen sus actores, a la vez que incorporan a nuevos talentos actorales/futbolísticos como son Abbie Gern (Gemma), Aisling Sharkey (Niamh), Rex Hayes (Siobhan), Jude Mack (Boots) y Faye Marsay (Lizzie), todas con suficiente personalidad para tener sus propios arcos que amplíen aún más la ya jugosa propuesta.
En sus primeros cuatro capítulos de la presente temporada, Ted Lasso hace una suerte de relevo, al aprovechar todos los elementos que la hicieron entrañable con anterioridad. Este viaje emocional, repleto de los altibajos naturales de la vida, vuelve a mezclar su intención de hacernos reír con la de conmovernos e inspirarnos a ser mejores personas.
Una vez más, en Ted Lasso el deporte es un elemento transversal, un lugar de encuentro y no necesariamente el centro de la acción. Igual que en series como Friday Night Lights o Pitch, aquí todo (o casi) sucede en torno a la cancha, pero, al final, lo que importa es la gente que habita esa especie de templo del paganismo moderno donde la vida entera cabe en un balón.


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