El cubano que fue campeón mundial como segunda base y hoy es relevista en fuerte liga de EEUU (aquí detalles)

3 min


0
Franny Cobos. Foto: @clutch_zonesportsentertainment.

Hace unos días apareció el nombre del pitcher cubano Franny Cobos en el listado de movimientos de la Atlantic League, y muchos no están hablando de esto. No es cualquier circuito: la Atlantic es, según la mayoría de los entendidos, la liga independiente más fuerte de Norteamérica, el lugar donde se mezclan veteranos con hambre, prospectos que se quedaron a medio camino y tipos que todavía creen —con razón o terquedad— que pueden volver a tocar la puerta del béisbol grande.

El avileño de 25 años fue activado el 24 de julio por el elenco Southern Maryland Blue Crabs, y ahí empezó su nueva etapa. Ahora, si vamos a lo frío, a la tabla sin sentimientos: sus primeros números no han sido buenos. Hasta la fecha, como relevista, acumula cinco salidas y en cinco innings le han conectado cinco hits, incluidos dos jonrones, con seis carreras limpias, un boleto y cuatro ponches. Su efectividad está en 10.80 y el WHIP en 1.200.

Dicho así suena duro. Y lo es. Pero también es el tipo de muestra pequeña que en el béisbol puede engañar: un inning malo te infla todo, un par de swings te cambian el panorama, y de pronto, cuando te das cuenta, ya estás “en números”. Aun así, el arranque deja una idea clara: la Atlantic no regala nada. Aquí, si te equivocas, te lo cobran rápido.

Lo interesante es que este no es su primer rodeo en las independientes de Estados Unidos. En 2025 ya había tenido una temporada con los Lincoln Saltdogs de la American Association, donde trabajó mayormente como abridor y dejó un balance respetable: 6-2, PCL de 3.97, 49 ponches y 23 boletos en 68 innings. O sea, no estamos hablando de alguien que llega “a probar suerte” sin historial reciente: viene con un año previo donde sí pudo sostenerse.

La historia de Cobos, además, tiene un giro llamativo: no empezó como lanzador a tiempo completo. En 2016 fue campeón mundial sub-15 con Cuba, y en aquella final ante Japón —según recordó el periodista Francys Romero en una nota publicada por Cibercuba— abrió en el lineup titular como segunda base y quinto bate, y se fue de 5-3 con dos remolcadas. Un mes después de ese título, Cobos decidió salir de Cuba.

Romero también explicó que, aunque en ese certamen del orbe estuvo como jugador de posición, firmó como lanzador, una posición que ya alternaba desde categorías menores por la potencia de su brazo. Y ahí entra la parte que a los scouts les encanta: la velocidad, el repertorio, la promesa. En palabras del propio Cobos al mencionado reportero en 2017: “Me han medido hasta 91 millas y tengo buen repertorio de lanzamientos. La slider la he llegado a tirar hasta 82 millas, además de curva cambio y knuckleball”.

Después de salir de Cuba, como tantos otros peloteros, tomó la ruta de República Dominicana y terminó firmando con los Astros de Houston en 2017, con un bono de 125 mil dólares. A partir de ahí, su carrera se metió en el carril largo del sistema: años de Ligas Menores, subidas, bajadas, viajes eternos en guagua, estadios pequeños, hoteles de paso… esa vida.

Con la organización logró llegar hasta AAA, pero sus números globales en seis campañas (2018-2024) fueron discretos: PCL de 4.22, WHIP de 1.391, 269 ponches y 118 boletos en 256 innings, con balance de 17-12. En noviembre de 2024 eligió la agencia libre y no fue contratado por otra franquicia. No volvió al sistema de MLB.

Y entonces aparece este 2026 con un nuevo reinicio. Porque cuando sales del sistema MLB, las rutas se vuelven más creativas. Algunos se van a Asia, otros a México, otros al invierno, otros a justas independientes… y muchos combinan todo. Cobos, de hecho, estuvo con los Leones de Ponce en la liga profesional de Puerto Rico, con números discretos. Nada escandaloso, nada para titulares, pero sí parte del mismo rompecabezas: mantenerse lanzando, mantenerse visible.

Por eso, su llegada a Southern Maryland tiene lectura doble. Por un lado, es una oportunidad concreta en una liga que miran bastante los scouts de MLB, donde un buen mes puede cambiarte el año. Por otro, es un reto inmediato: ajustar rápido, encontrar comando y, sobre todo, ganarse innings. Porque en estas ligas, el crédito se pierde rápido, pero también se recupera velozmente si encadenas dos o tres salidas limpias.

👉Si quieres recibir nuestros artículos de deportes y otros contenidos sobre ese ámbito en tu WhatsApp, únete a este grupo:
👉(Pincha aquí para unirte)

Anuncios
Anuncios
Anuncios

0 Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¡¡¡Contáctanos!!!