
La lista de peloteros cubanos que hace poco llegaron a Grandes Ligas, sin haber jugado una sola vez la Serie Nacional, es mucho más corta de lo que uno pensaría (dentro de unos años eso cambiará). Recorrer ese camino implica una salida temprana de la Isla, cuando aún los atletas están demasiado “verdes” para semejante cambio, y en disímiles ocasiones no suele dar los mejores resultados. Aunque hay sus excepciones.
Sin tener un palmarés impresionante, Kendry Rojas (Ciego de Ávila, 26 de noviembre de 2002) se fue de Cuba. Era un adolescente más con pasaje a República Dominicana y un objetivo fundamental: firmar con alguna franquicia de MLB.
Más de un lustro después de irse del país, el sueño de este lanzador zurdo, sobrino del histórico Yoelvis Fiss, se cumplió justo el 22 abril de 2026, cuando debutó en las Mayores con los Mellizos de Minnesota.
Aquel día, ante los Mets de Nueva York, subió al montículo en la quinta entrada. En dos completas, permitió dos hits y regaló tres bases por bolas, pero no concedió carrera alguna.
Su primer triunfo de la temporada lo consiguió semanas después, el 10 de mayo, luego de trabajar 3.1 innings (desde el 2do hasta el 5to) ante los Guardianes de Cleveland. En esa jornada le conectaron cinco indiscutibles y concedió una carrera limpia, además de dar tres boletos y cinco ponches.
En resumen, durante la temporada regular 2026 de MLB, Kendry vio acción en 12 partidos, cuatro de ellos como abridor, y sumó una sonrisa, con una derrota (5-4 vs. Cleveland) y un punto por hold (4-2 vs. Medias Rojas de Boston).
Salvo dos, el resto de sus apariciones fueron de dos entradas o más, con sendas actuaciones de cuatro capítulos en los triunfos ante Astros de Houston (6-3; 18 de mayo) y Atléticos de Oakland (25 de julio). Igualmente, lanzó tres entradas completas en la victoria contra Boston (23 de mayo) y en el descalabro de 0-2 frente a Reales de Kansas City (29 de julio).
También ostentó una efectividad de 3.34, debido a las 11 limpias que permitió en 29.2 entradas, y cedió 22 pasajes a la inicial, con 34 ponches recetados, más un WHIP de 1.52.
Según los reportes de los especialistas del sitio Baseball America, Rojas es un lanzador con un excelente físico (mide 1.88 y pesa 86 kilos), lo cual le permite “una palanca fluida y natural desde el lado izquierdo”.
A la par de su recta, consistente entre las 93 y 95 millas por hora, los scouts ponderan su talento para repetir efectivamente la mecánica de lanzamientos (delivery), lo cual lo presenta como un pitcher capaz de mantener el control a lo largo del tiempo.
Junto con su bola rápida, destaca una slider con quiebre pronunciado que le resulta muy efectivo contra bateadores de su misma mano, además de un cambio de velocidad que pudiera convertirse en una herramienta muy útil contra sluggers derechos.
En su momento, Rojas logró lo que pocos, y con apenas 18 años fue firmado por los Blue Jays de Toronto como agente libre internacional y recibió un bono de 215 mil dólares.
Acto seguido, lo enviaron a las Ligas Menores, donde tuvo excelentes actuaciones durante su primera intervención en la Florida Complex League (Rookie), en la cual tiró 23.2 entradas, ponchó a 39 y tuvo PCL de 2.28.
Los dos años siguientes los hizo en clase A con los Dunedin Blue Jays, y allí se convirtió en pieza clave de la rotación abridora, condición que le permitió entrar en el top-10 de prospectos de Toronto, gracias a sus 84.0 innings con efectividad de 3.75 y 82 ponches.
Una lesión de hombro retrasó su avance en 2024, pero eventualmente se recuperó y consiguió aparecer en 13 encuentros, en los que registró un PCL de 2.59 y 69 ponches en 62.2 episodios.
Su año de mayor crecimiento fue 2025, cuando pasó por A+, AA y llegó a AAA. Por extraño que parezca, en julio fue enviado a los Mellizos junto al jardinero Alan Roden, como parte de un trueque por los establecidos Ty France y Louis Varland.
En Minnesota le llenó el ojo a los decisores y estos lo incluyeron en el roster de 40 en noviembre de aquel año, como una forma de “protegerlo” de un posible fichaje.
A lo largo de los meses siguientes continuó convenciendo a sus nuevos empleadores y en el verano fue ascendido al equipo principal, luego de cortos períodos en A y AAA.
De cara a la temporada 2027 de MLB, Kendry no tiene asegurado un puesto en la nómina final de los Mellizos. El avileño necesita continuar trabajando duro para aprovechar las oportunidades en Minnesota y afincarse con un puesto sólido. Entre los aspectos que todavía necesita mejorar, se cuenta su velocidad, con algunas millas más de ganancia, y también su tasa de embasados, pese a que reparte más “café” que boletos, pero debe seguir puliendo sus comandos.
No obstante, su rendimiento constante y progresión siempre ascendente desde su salto al profesionalismo, junto con su enorme margen de mejora, son elementos más que sólidos para colocar a Rojas entre los lanzadores cubanos con más futuro dentro del mejor béisbol del mundo.
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