14 series sumamente exitosas que tuvieron un final decepcionante

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Contar una buena historia es un proceso extremadamente difícil y complejo que depende de factores a veces incontrolables para los escritores. Sin embargo, cuando se consigue juntar una buena premisa con un guion decente y cerrar el nudo de manera satisfactoria, resulta muy satisfactorio tanto para los creadores como para quienes dedicamos parte de nuestro tiempo a ver sus propuestas.

Peroooo… cuando todo se hace de forma correcta y se descarrila al final, la pena que se siente es indescriptible. Igual que una relación bonita que termina con una pelea antológica, cuando una serie que nos atrapó cierra de forma absurda, no podemos menos que sentirnos tristes y decepcionados.

Como en Cubalite tiramos flores, pero también empuñamos el látigo de vez en cuando, aquí les traemos una lista de varias series que tocaron la gloria y terminaron convertidas en un mal recuerdo para algunos de sus fans. Disfruten… mientras puedan.

Prison Break / 2005-2009, 2017

El brillante Michael Scofield (Wentworth Miller) se tatúa todo el cuerpo y se mete en prisión para organizar una fuga que le permita salvar a su hermano Lincoln Burrows (Dominic Purcell), condenado injustamente a pena de muerte. Luego de dos temporadas con más tensión que los cables del Golden Gate, durante las cuales se convirtió en un icono de la televisión como la conocemos hoy, este show creado por Paul Scheuring empezó a decaer estrepitosamente, regalándonos otro par de entregas bastante malas y concluyendo la historia de la peor forma posible. Por si fuera poco, en 2017 se atrevieron a “revivirla” con una quinta parte, aunque el resultado volvió a ser tan pésimo que terminó de eliminar la marca ¿para siempre?

Lost / 2004-2010

Uno de los fenómenos televisivos más impactantes del pasado reciente y responsable por el boom definitivo de este tipo de productos hasta la fecha, comenzó hace más de 20 años con la historia del grupo de sobrevivientes del vuelo 815, quienes quedaron varados en una isla llena de misterios que parecían no tener explicación. Luego de muchas aventuras, los listos de J. J. Abrams y Damon Lindelof decidieron dejar un montón de interrogantes sin contestar y concluir todo con un emotivo pero incoherente cierre del tipo “todos estuvieron muertos desde el principio”.

Game of Thrones / 2011-2019

Que Juego de Tronos es una de las mejores series de la historia no lo duda nadie a estas alturas, pese a que su octava y última temporada esté considerada entre los mayores insultos que ha recibido el público televidente en estos últimos años. Tras siete partes que nos mantuvieron en vilo con intrigas, muertes inesperadas y momentos épicos como la Batalla de los Bastardos, David Benioff y D.B. Weiss, solos al timón luego de la partida de George R. R. Martin del equipo creativo, orquestaron unos guiones nefastos que echaron por tierra todo lo hecho hasta entonces y dejaron a los fans con ganas de lincharlos.

Peaky Blinders / 2013-2022

La historia de la familia Shelby, encabezada por el parco y depresivo Tommy (Cylian Murphy), consiguió elevarse hasta estándares muy altos durante al menos cuatro entregas. Sin embargo, a partir de la quinta se notó un declive en un argumento que había dado lo mejor de sí, y ya en la sexta y final, a pesar del aura que consiguió mantener Steven Knight, quedó claro que las cosas ya no eran las mismas. Con un filme por llegar, esperamos que aún tenga margen de redención esta propuesta que tiene uno de los mejores primeros episodios jamás vistos en televisión.

Seinfeld / 1989-1998

Una de las grandes sitcom que marcó el pulso durante buena parte de los 90, fue esta serie de disparatados eventos escritos y protagonizados por el irreverente Jerry Seinfeld como él mismo, junto a su amigo George Costanza (Jason Alexander) y sus vecinos Elaine Benes (Julia Louis-Dreyfus) y Cosmo Kramer (Michael Richards). El segmento final en el juzgado, adonde son llevados los personajes tras presenciar un crimen sin hacer algo al respecto, es uno de los sinsentidos más grandes que se han visto jamás. Parcialmente presionada por el enorme empuje, y sobre todo por el masivo carisma de Friends, Seinfeld terminó hundida en su intento infructuoso de atreverse a mostrar algo diferente con tal de atrapar de nuevo a su audiencia.

How I Met Your Mother / 2005-2014

Otra comedia sumamente querida por muchos es esta donde Ted (Josh Radnor), le cuenta a sus hijos parte de su pasado junto a sus amigos Neil Patrick Harris (Barney), Cobie Smulders (Robin), Jason Segel (Marshall) y Lily (Alyson Hannigan) durante la juventud que vivieron en Nueva York. El viaje hasta encontrar a la madre de sus hijos llevó al bueno de Ted a conocer incontables mujeres, hasta que dio con la elegida… solo para revelarnos que había muerto y que su amor de toda la vida era Robin. Esto, sumado a la forzada relación entre Barney y la propia Robin, parte de un arco anterior, hicieron que HIMYM tomara un camino que no complació a gran parte de su fandom.

Dexter / 2006-2013

Esta serie, basada en la novela Darkly Dreaming Dexter (El oscuro pasajero) del estadounidense Jeff Lindsay, nos ofreció una premisa muy original, al presentarnos a un psicópata que trabaja para la policía y en sus ratos libres se toma la justicia por sus propias manos. Con un tono introspectivo, que en momento alguno pretende solapar las acciones del protagonista, este show se ganó el cariño de muchos durante años. Sin embargo, la partida de Dexter al final del show, cuando abandona a su familia definitivamente, nos dejó un mal sabor de boca que afortunadamente ha sido compensado con los revivals New Blood y Resurrection.

House of Cards / 2013-2018

El show que puso seriamente a Netflix en el mapa de pesos pesados de las series tuvo en Kevin Spacey su mayor fortaleza como Frank Underwood, un político sin escrúpulos cuyo único objetivo era escalar hasta el lugar más alto de Washington. No obstante, el escándalo sexual en que se vio involucrado el actor hizo que este fuera despedido y que su puesto como estrella fuera ocupado por Robin Wright. La última temporada se notó carente de la chispa que hasta entonces había caracterizado esta versión de una miniserie inglesa estrenada por BBC a partir de una novela de Michael Dobbs.

Gossip Girl / 2007-2012

Claramente esta no es una serie que califique entre las mejores de esta lista, pero sí hay que reconocerle los altos niveles de popularidad que tuvo durante años. Este drama juvenil, centrado en un grupo de jóvenes del Upper East Side neoyorquino, tuvo entre sus principales bazas el encanto de actores como Leighton Meester, Ed Westwick, Blake Lively, Penn Badgley y Taylor Momsen, pero su revelación final, cuando nos enteramos de quién era la dichosa Gossip Girl, pudiera ser visto como un insulto mayúsculo a la audiencia. Eso sí, este plot twist sirvió involuntariamente como una forma de decirnos que Badgley era perfecto para interpretar a un psicópata acosador, y de ahí vino el éxito de You.

Two And a Half Men / 2003-2015

Charlie Sheen, Jon Cryer y Angus T. Jones fueron el centro de esta fabulosa comedia, creada por Chuck Lorre y Lee Aronsohn para CBS. Luego de ocho temporadas fenomenales, los problemas entre Sheen y los guionistas provocaron la salida del intérprete, quien fue reemplazado por un Ashton Kutcher que lo intentó, pero jamás logró llenar los zapatos de su predecesor caído en desgracia. El final en donde traen de vuelta al personaje de Charlie (con un doble) para dejarle caer un piano encima es uno de los topes del mal gusto.

Killing Eve / 2018-2022

Esta adaptación de la serie de novelas de Luke Jennings, fue protagonizada por Sandra Oh y Jodie Comer en los respectivos roles de Eve, una agente del MI5 encargada de atrapar a Villanelle, una misteriosa asesina a sueldo. Si bien en sus comienzos la serie atrapó a muchos con sus enormes dosis de suspenso y la brillante dinámica entre ambas actrices, la temporada conclusiva causó polémica por la sarta de cabos sueltos que quedaron, y principalmente por la tonta muerte de Villanelle, con la cual cortaron ilógicamente este affaire LGBTIQ+ que había tardado tanto en concretarse.

Battlestar Galactica / 2004-2010

Esta aclamada opera espacial llena de acción, misterio y verdades a medias, atrapó a muchísimos amantes de la ciencia ficción gracias a su forma de readaptar y superar en todos los sentidos al clásico de culto original, estrenado a finales de los 70. Pero luego de un paso certero, los timonazos argumentales que convirtieron a medio elenco en cylones y resolvieron varios entuertos con “magia espacial”, además del final abierto que le dieron al show, dejaron a muchos con cara de “¿qué ha pasado aquí?”.

Fringe / 2008-2013

Una de las propuestas de ciencia ficción con más corazón que se hayan hecho, nos hizo conectar de inmediato con los personajes de Peter (Joshua Jackson) y Walter Bishop (John Noble), Olivia Dunham (Anna Torv), Astrid Farnsworth (Jasika Nicole) y Philip Broyles (Lance Reddick). Sus episodios repletos de tramas sobre ciencia marginal, viajes interdimensionales y drama procesal de toda la vida, fueron una maravilla, hasta esa temporada final “recortada” en que todo parecía apresurado y colocado a la fuerza con tal de cerrar de una vez la historia principal con un “y vivieron felices…”.

Chilling Adventures of Sabrina / 2018-2020

Otro título que no califica entre los tops de ninguna lista, pero que aún así merece una mención, fue el cierre de las escalofriantes y entretenidas peripecias de la joven bruja Sabrina Spellman, interpretada por Kiernan Shipka. Cierto es que nunca fue algo extraordinario desde lo narrativo, aunque sí desde lo estético, pero la resolución del apoteósico final llegó en forma de una temporada episódica y con villanos risibles, la cual nos dejó como último plano a una Sabrina atrapada en el vacío, luego de sacrificarse para salvar un mundo en donde se quedaron sus amigos, los mismos cuyas tramas son dejadas a la imaginación de los televidentes.

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